Pronunciamiento de Justicia, Encuentro y Perdón ante los últimos acontecimiento con respecto a la Asamblea Nacional de Venezuela

Desde que la oposición venezolana ganó la mayoría de escaños de la Asamblea Nacional, en diciembre de 2015, el régimen inconstiticional que representa Nicolás Maduro se ha valido de diversos artilugios para impedir su funcionamiento. Han sido numerosos y cada vez más graves los ataques, lo cual reitera el quebrantamiento del orden constitucional y del Estado de Derecho en Venezuela, devenido en una sistemática violación de los derechos civiles y políticos.

El 5 de enero de 2020 cuando por orden constitucional debía elegirse nuevamente la Junta Directiva del Parlamento venezolano, el régimen asaltó el parlamento, ordenando a efectivos de las fuerzas militares que bloquearon el acceso a la sede, conculcando con ello la separación de poderes que rige todo orden democrático.

Una vez más el uso abusivo de la fuerza pretendió fracturar el hilo constitucional, no obstante, tal como lo ordena la Constitución de Venezuela y el Reglamento de la Asamblea Nacional, la Junta Directiva de la Asamblea electa en 2019 optó por hacer la sesión en otra sede, como lo permite el propio Reglamento de la Asamblea y, habiendo cumplido con todas las formalidades previstas en la Constitución y el Reglamento para instalar la Asamblea, se constituyó el quorum constitucional y, previo cumplimiento de las formalidades se procedió a elegir a una nueva junta directiva, presidida por el diputado Juan Guaidó.

Así, en Venezuela seguimos sufriendo el permanente asedio de fuerzas públicas que violentando todo el ordenamiento constitucional se constituye en un régimen de facto que viola sistemáticamente derechos humanos, ese mismo régimen responsable de más de 300 asesinatos de venezolanos que protestaban contra tales abusos y exigían libertad, que mantiene ilegítimamente privados de libertad a más de 380 venezolanos, como consecuencia de su patrón de ataque y persecución contra la sociedad venezolana que demanda vida y libertad, democracia y justicia.

Ese mismo régimen que nos mantiene sumidos en una crisis humanitaria compleja. Ese régimen que ha cometido terribles crímenes contra los ddhh.

Ante ello nuestras demandas seguirán siendo, verdad, justicia, liberdad!